Hoy nos despertamos con una noticia que deja un vacío en nuestros corazones: Antoni Riera, ese apasionado músico y director del Cor de Nins de Sant Francesc, ha fallecido a los 84 años. Desde 1965 hasta 2008, su voz y su espíritu guiaron a generaciones enteras de pequeños cantores, llevando la música a rincones tan lejanos como París o Lión. ¿Quién no recuerda esos maravillosos conciertos que iluminaban nuestra Mallorca?
Un legado inolvidable
No hace mucho tiempo, tuve la suerte de hablar con él; le propuse dirigir una pieza para el concierto del cinquantenari de la Coral de Felanitx. Su respuesta fue clara: no podía por su estado de salud. Aún así, me contó cómo llevaba sus días, saliendo solo un rato al convento y disfrutando de paseos cortos. Antoni era más que un director; era un referente en el mundo musical y un pilar para las formaciones de voces blancas.
A lo largo de los años, participó activamente en la Federación de Corales y con su corito dejó huella en cada lugar donde se presentó. De hecho, su esfuerzo fue reconocido cuando el coro recibió la medalla de la Asociación Pueri Cantores. Sin embargo, tras retirarse, se dedicó más a las labores administrativas hasta que la enfermedad le hizo difícil mantener esa rutina.
Nos queda su música y su legado inmortal. Este lunes por la tarde tendrá lugar el velatorio en Son Valentí, mientras que el funeral se celebrará el jueves 22 a las 19:30 horas en Sant Francesc. Descanse en paz, Antoni Riera; siempre serás parte fundamental de nuestra historia musical.

