En un giro inesperado que ha dejado a muchos boquiabiertos, Mark Zuckerberg ha decidido aparcar su ambicioso sueño del metaverso. Todo comenzó en 2021, cuando presentó en Facebook Connect lo que prometía ser el futuro de la interacción digital. Pero, ¿qué ha pasado desde entonces?
Hoy, con una realidad bien distinta, Meta se encuentra en plena reestructuración. La compañía acaba de anunciar el despido de más de 1.000 empleados de su división Reality Labs, lo que representa alrededor del 10 % de la plantilla. Este recorte no es solo un número frío; detrás hay personas con historias y sueños que también se ven afectados por esta drástica decisión.
Cambio de rumbo hacia tecnologías más reales
Reality Labs había sido el corazón palpitante del proyecto del metaverso, pero después de acumular pérdidas descomunales—más de 70.000 millones de dólares, para ser exactos—la situación ha obligado a Meta a replantearse sus prioridades. En lugar de mundos virtuales donde todos interactuamos digitalmente, ahora miran hacia tecnologías más tangibles: inteligencia artificial y dispositivos wearables.
A pesar de la sombra que proyecta este cambio, no todo son malas noticias. Las gafas inteligentes Ray-Ban Display están teniendo una acogida sorprendente y han superado las expectativas iniciales. Tanto es así que Meta ha decidido posponer su lanzamiento en mercados fuera de Estados Unidos para poder cumplir con los pedidos ya realizados. Esto demuestra que hay un interés genuino por parte del público en estos dispositivos portátiles con funcionalidades innovadoras.
No podemos ignorar el mensaje que esto envía: el metaverso no está cancelado del todo, pero definitivamente ya no es la estrella brillante del espectáculo tecnológico. La firma está dejando atrás la idea romántica e idealizada del metaverso por un enfoque más práctico y cercano al usuario.
Así que aquí estamos, viendo cómo Meta ajusta sus velas ante un mar cambiante donde lo real parece estar ganando terreno frente a las ilusiones digitales. ¿Qué nos dirá el futuro? Solo el tiempo lo dirá.

