MADRID, 13 de enero. Hoy, el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, ha dado un paso adelante al mostrar su apoyo a los valientes manifestantes que están luchando contra las autoridades en Irán. En un mensaje cargado de fervor, ha instado a estos patriotas a «mantener las protestas y tomar las instituciones». Un grito de aliento que resuena entre quienes se enfrentan a la represión: «Guarden los nombres de los asesinos y abusadores. Pagarán un alto precio», advirtió.
La promesa de ayuda
Pero lo más impactante quizás sea su afirmación de que «la ayuda está en camino», aunque no especificó qué tipo de apoyo enviará Washington a aquellos que han estado desafiando al régimen en medio de una brutal represión. Desde hace semanas, las calles iraníes son testigo del coraje de estos ciudadanos, mientras que Trump ha decidido cancelar todos sus encuentros con líderes iraníes hasta que cesen esos asesinatos sin sentido.
Estados Unidos ha dejado claro su interés por respaldar estas protestas que han estallado en varias ciudades del país asiático. La Casa Blanca comentó recientemente que la diplomacia siempre será la primera opción para Trump, pero no cierra la puerta a otras alternativas, incluso considerando acciones más drásticas como un posible ataque militar.
Sin embargo, lo preocupante es el balance trágico hasta ahora: más de 640 vidas perdidas y más de 10.000 detenidos por parte de las fuerzas armadas iraníes según organizaciones de Derechos Humanos. Este panorama sombrío nos obliga a reflexionar sobre la lucha por la libertad y el derecho a alzar la voz.

