David Riu lleva más de 20 años colaborando con Marky Ramone, el batería que mantiene vivo el legado de los míticos Ramones. Este miércoles, en el Teatre Mar i Terra, participará en una mesa redonda que rinde homenaje a un grupo que transformó el punk para siempre. Su historia comienza cuando decidió cubrir un concierto tributo a los Ramones en Los Ángeles en 2005. Allí, rodeado de leyendas como Red Hot Chili Peppers y Eddie Vedder, supo que quería estar más cerca de esa música que le había marcado desde joven.
De fotógrafo a promotor
La casualidad le llevó a entrevistarse con Marky por un DVD sobre la banda. Al regresar a España, recordó que 2006 era el 30 aniversario del primer disco de los Ramones y se le ocurrió organizar unos conciertos para celebrarlo. Con poca experiencia pero mucha pasión, se lanzó a buscar salas y montó la gira. La sorpresa llegó cuando Marky aceptó su propuesta y juntos comenzaron un viaje lleno de éxitos. Aunque él no vio ganancias ese año, la pasión por la música nunca decayó.
Aún recuerda su primer encuentro con los Ramones: regresaba del Reino Unido y escuchaba una cinta prestada por otro viajero. Desde aquel momento supo que había encontrado algo único en sus canciones cortas y directas; sin complicaciones ni grandes pretensiones, solo pura energía.
En su charla este miércoles estará también George Dubose, fotógrafo oficial de la banda. Juntos rememorarán momentos icónicos como las portadas más representativas del grupo neoyorquino y compartirán anécdotas que reflejan la humanidad detrás del mito.
Marky ha demostrado ser un compañero excepcional: divertido y bromista en lugar de una estrella inalcanzable. Para David, trabajar con él significa aprender sobre disciplina y profesionalidad; algo invaluable en un mundo donde muchos se dejan llevar por la improvisación.
A pesar de tener una vida resuelta, Marky sigue disfrutando cada instante sobre el escenario, recordando viejos tiempos mientras siente cómo su música todavía conmueve a nuevas generaciones alrededor del mundo.

