Cuando pensamos en Corea del Sur, a menudo nos imaginamos tecnología avanzada y una cultura fascinante. Pero para Celia Martínez, una joven profesora española que decidió dar el salto a este país, la aventura comenzó con un verdadero desafío. A través de su perfil de TikTok, comparte las vivencias de su día a día como docente de inglés, y lo que ha revelado es realmente impactante.
Exámenes médicos que sorprenden
Celia no solo tuvo que adaptarse a un nuevo idioma y una cultura completamente diferente; también se enfrentó a un sistema de requisitos laborales que deja boquiabiertos. «Tuve que meterme un bastoncillo por el culo para poder trabajar en Corea del Sur», así empezaba uno de sus vídeos, dejando claro que aquí los exámenes médicos son cosa seria.
Al cuidar niños pequeños, la presión era aún mayor. Desde medir peso y altura hasta una exploración física exhaustiva donde le preguntaron sobre tatuajes —sí, los mostró—, todo parecía parte de un proceso meticuloso. Y si pensabas que eso era lo más raro, espera: tuvo que hacerse una radiografía para descartar tuberculosis y cumplir con un examen parasitológico muy peculiar.
“Te dan un bastoncillo y te dicen: ‘Ve al baño y te lo metes por…’. Yo pensé: ¿cómo? Pero no había opción; tenía que hacerlo si quería seguir adelante”, relata entre risas aún sorprendidas por la experiencia.
Finalmente, tras recibir su certificado de antecedentes penales —otro trámite habitual— logró su ansiado trabajo. Su vídeo ha alcanzado más de 144.000 visualizaciones, provocando reacciones variadas entre sus seguidores. Muchos comentaban sobre similares exigencias en sus propios países o se sorprendían ante tales requisitos en España.
Así es como Celia comparte su experiencia única con nosotros, desmitificando el camino hacia ser profesora en un lugar tan remoto pero atractivo como Corea del Sur.

