En un momento donde la voz del pueblo debería ser escuchada, el canciller alemán, Friedrich Merz, ha lanzado un mensaje claro y contundente. Este martes, durante una intervención que resonó en las redes sociales, anunció que la Unión Europea está trabajando a marchas forzadas en nuevas sanciones dirigidas a Irán. ¿El motivo? La feroz represión que está sufriendo su ciudadanía ante las manifestaciones. En vez de proteger a su gente, los líderes iraníes han optado por la violencia y el abuso.
Un llamado urgente a la acción
Merz no se anduvo con rodeos al afirmar que lo que está haciendo el régimen no es un signo de fortaleza, sino de desesperación. “Las violaciones del régimen contra su propia población deben acabar ya”, insistió, dejando claro que es hora de poner fin a esta situación inaceptable. Esta presión desde Europa se siente más fuerte cuando sabemos que los embajadores de los 27 países miembros se reunirán en Bruselas para discutir posibles sanciones aún más severas.
La Alta Representante de la UE, Kaja Kallas, también alzó su voz ante esta brutalidad. Tras conocerse que más de 500 personas han perdido la vida y más de 10.000 han sido detenidas según informes de la ONG HRANA, Kallas dejó caer una frase poderosa: “Estoy lista para proponer sanciones adicionales”. Esto marca el inicio de una serie de reuniones decisivas, culminando en una cita crucial el próximo 29 de enero donde los ministros deberán decidir cómo actuar ante esta crisis humanitaria.

