En Palma, una ciudad que siempre ha brillado por su cultura y su historia, hemos sido testigos de un acto de vandalismo que deja un mal sabor en la boca. El emblemático cine Metropolitan, ubicado en el barrio de Pere Garau, ha sido víctima de pintadas que arruinan su fachada. ¿De verdad necesitamos recurrir a esto para expresarnos?
Este acto no es solo una mancha en la pared; es un reflejo de una falta de respeto hacia nuestros símbolos culturales. Muchos se preguntan: ¿qué nos está pasando? La comunidad merece espacios donde disfrutar del arte y el cine, no lugares donde se lleven a cabo ataques sin sentido.
La voz del barrio
Los vecinos, indignados por lo sucedido, han levantado la voz. “No podemos permitir que nuestro patrimonio se convierta en un lienzo para el vandalismo”, comenta uno de ellos con frustración. Y es que este tipo de acciones no solo afectan a la estética del lugar, sino que también rompen ese hilo común que une a los habitantes con su historia.
No olvidemos que lugares como el Metropolitan son parte esencial de nuestra identidad cultural y social. En lugar de tirar a la basura nuestros recuerdos, deberíamos esforzarnos por preservarlos y valorarlos como merecen.

