MADRID, 12 Ene. (EUROPA PRESS) – Este lunes, Delcy Rodríguez, la presidenta encargada de Venezuela, no se quedó callada ante las provocaciones del presidente estadounidense, Donald Trump. Tras ver cómo el inquilino de la Casa Blanca compartía en sus redes una versión manipulada de Wikipedia que lo etiquetaba como «presidente interino» de su país, Rodríguez decidió hablar desde La Guaira. Con un tono firme y directo, afirmó: «Aquí hay un gobierno que manda en Venezuela. Aquí hay una presidenta encargada y hay un presidente rehén en Estados Unidos».
Defendiendo la soberanía venezolana
Rodríguez aprovechó este momento para reafirmar la soberanía e independencia de Venezuela. No es solo palabrería; nos está diciendo que están avanzando hacia relaciones internacionales basadas en el respeto y la legalidad. Se siente decidida a proteger los derechos del país ante las agresiones externas. Mientras tanto, Trump mencionó que había cancelado ataques adicionales contra Venezuela por la «cooperación» demostrada por las autoridades venezolanas tras los recientes incidentes con Maduro y su esposa Cilia Flores.
La captura del mandatario venezolano llevó a Delcy Rodríguez a asumir el cargo de presidenta encargada, un hecho que resuena fuertemente en el contexto internacional. Es evidente que estos intercambios no son solo palabras al aire; están cargados de significado para ambos países y sus ciudadanos.

