Hoy, la Audiencia de Palma se convierte en el escenario de una historia desgarradora que muchos no podrán olvidar. Un hombre se enfrenta a la justicia tras haber apuñalado a otro que intentó robarle marihuana en su finca de Inca. La Fiscalía ha puesto sobre la mesa una pena de 15 años de prisión para el acusado, quien también deberá indemnizar a la familia del fallecido con casi 158.000 euros.
Un plan que terminó en tragedia
El 24 de septiembre de 2020, alrededor de las 20.00 horas, cuatro hombres llegaron en un coche negro con una intención clara: hacerse con algunas plantas de marihuana del propietario, un español de 49 años. Mientras tres esperaban fuera, uno logró acceder a la casa mediante un agujero en la valla.
Pero lo que comenzó como un simple robo se tornó en una lucha a vida o muerte. El joven, de 32 años, fue sorprendido por el dueño armado con un cuchillo grande y ocurrió lo inevitable: los dos hombres forcejearon hasta que el propietario le asestó varias puñaladas. A pesar de intentar escapar por donde había entrado, no pudo evitar ser alcanzado y caer gravemente herido.
La escena es escalofriante: los servicios sanitarios llegaron rápidamente, pero no pudieron hacer nada para salvarle la vida. Y así, lo que podría haberse resuelto con unas simples palabras acabó transformándose en una tragedia sin sentido.
No olvidemos que esa misma noche, gracias al trabajo diligente de la Guardia Civil, se detuvo al agresor junto a sus cómplices. Todos ellos fueron encarcelados y ahora será el jurado quien decida su futuro.
A las 9:30 horas comenzará este proceso judicial lleno de dolor y preguntas sin respuesta. ¿Hasta dónde puede llegar la desesperación? ¿Y qué nos dice esto sobre nuestra sociedad?

