El equipo del Azulmarino ha comenzado el año de manera espectacular en Son Moix, logrando un récord impresionante de 15-0 tras una victoria arrolladora contra el Fustecma NBF Castellón. No hay dudas: este equipo se siente invencible, y cada partido lo confirma. Desde el primer instante, las jugadoras de Alberto Antuña mostraron su poderío, no dejando lugar a la duda sobre quién manda en la cancha.
Un comienzo fulgurante que se enfría
Con un acierto impresionante desde la línea de tres puntos, el Azulmarino se puso rápidamente por delante. Pero no todo fue un paseo; los errores comenzaron a acumularse y el Castellón aprovechó para acercarse peligrosamente a solo un punto al final del primer cuarto. Sin embargo, las locales despertaron justo a tiempo y cerraron esos diez minutos con una ventaja de cuatro puntos (24-20).
El segundo cuarto parecía seguir el mismo guion que el primero. Después de un inicio frío donde ambos equipos intercambiaron canastas sin mucha claridad, el Castellón empató. Pero aquí es donde las mallorquinas volvieron a demostrar su carácter; con un parcial de 10-0 dejaron claro que estaban decididas a mantener su ventaja, concluyendo esa primera mitad con ocho puntos por encima (36-26).
La segunda parte trajo consigo algunos contratiempos. Una lona publicitaria tuvo que ser retirada para permitir fluir mejor el juego. Y entonces llegó ese momento crucial: con un triple monumental, el Azulmarino empezó a despegarse aún más en el marcador, llegando incluso a tener una diferencia máxima de 22 puntos al final del tercer cuarto.
No obstante, las cosas no fueron fáciles para todas las jugadoras; Alma Bourgarel, máxima anotadora del Castellón, sufrió una lesión preocupante que obligó a retirarla del juego. A partir de ahí, la desesperación comenzó a reinar entre las visitantes y los errores empezaron a acumularse como piezas de dominó.
Poco a poco, el conjunto local se fue distanciando hasta alcanzar una diferencia asombrosa de 30 puntos en algún momento del partido. El resultado final fue un aplastante 78-54 que quedará grabado en los anales del baloncesto femenino español como uno de esos días memorables.

