En la antesala de un nuevo enfrentamiento contra el eterno rival, Eric García se convirtió en la voz del vestuario del Barcelona. Con una mezcla de emoción y determinación, el polivalente futbolista dejó claro que la clave para alcanzar el triunfo radica en el trabajo colectivo. ‘Centrarse solo en Mbappé sería un error’, afirmó con convicción. Y es que, tras ese último Clásico que dejó huella y un sabor amargo, este partido se presenta como una oportunidad dorada para redimirse.
Una revancha esperada
Con ganas de comenzar el año levantando un trofeo, Eric compartió las sensaciones que recorren al equipo: ‘Estamos muy motivados’. El recuerdo del encuentro anterior todavía pesa. ‘El partido de Liga fue duro para nosotros. Mañana tenemos la chance de darle la vuelta y conseguir algo grande’, confesó mientras miraba hacia adelante.
Su papel será crucial, ya que podría jugar en varias posiciones. ‘No tengo pistas sobre dónde me colocará el mister, pero estar preparado para cualquier cosa siempre es bueno’, comentó con una sonrisa. Además, no dudó en mencionar las diferencias respecto al Clásico anterior: ‘Hemos recuperado a varios jugadores y nuestra identidad está más fuerte que nunca’. En este sentido, la confianza crece día a día.
El duelo contra el Real Madrid no solo representa una final; también es una motivación extra por lo vivido anteriormente. ‘Perder como se dio nos dolió. Ahora tenemos la oportunidad perfecta para demostrar nuestro crecimiento y carácter’, expresó con fervor.
García también destacó la importancia de tener a su familia cerca durante estos momentos decisivos: ‘La mayoría tenemos a nuestros padres aquí, celebrar juntos un título sería increíble’. De cara a mañana, su mensaje fue claro: si todos juegan como equipo y evitan fijarse únicamente en estrellas individuales como Mbappé, tienen todas las posibilidades de salir victoriosos.
La presión que implica ser parte del Barça es innegable; sin embargo, Eric enfatizó que se trata de mantener la estabilidad mental frente a ella. La cesión al Girona le enseñó mucho y ahora está listo para brillar donde más lo necesita su equipo.
Así que ya sabes: mañana hay mucho más que un simple partido; hay historia por escribir y coraje por demostrar. Un Barça-Madrid siempre es especial y esta vez no será diferente.

