En una noche que prometía ser tranquila, la Policía Local de Palma se encontró en medio de un torbellino. El 7 de enero, alrededor de las 20:15 horas, vecinos de la avenida de México estaban alarmados por unos altercados que no pasaron desapercibidos. Ante las quejas, los agentes del Grupo de Actuación Preventiva (GAP) se pusieron manos a la obra y dieron con un hombre español de 36 años al volante. Lo que parecía una simple identificación terminó en algo más inquietante: entre sus pertenencias se halló un hacha y un bastón, listos para cualquier uso. Pero eso no fue todo; también llevaba consigo dosis de cocaína y marihuana. ¿Qué estaba pensando?
Intervención nocturna
La acción no quedó ahí. En la madrugada del 8 de enero, a las 00:30 horas, los mismos policías se trasladaron a la plaza Francesc Garcia i Orell, donde los vecinos habían vuelto a alzar la voz por nuevos disturbios. Allí identificaron a un hombre ecuatoriano de 51 años con una cuchilla de afeitar escondida entre su ropa. ¡Menuda sorpresa! Estas intervenciones han llevado a levantar actas por infringir la Ley Orgánica de protección de la seguridad ciudadana.
El clima en algunas zonas empieza a preocuparnos, y es hora de que todos reflexionemos sobre lo que está ocurriendo en nuestras calles. No podemos seguir mirando hacia otro lado mientras estas situaciones se repiten.

