El nombre de Goldberg puede no decir mucho al oído de algunos, pero si hablamos de música, su eco resuena gracias a la genialidad de Johann Sebastian Bach. Todo comenzó en 1741, cuando un joven alumno llamado Johann Gottlieb Goldberg fue contratado por el conde Hermann Carl von Keyserlingk para tocar al clavicémbalo y así ayudarle a conciliar el sueño. ¡Sí, así como lo oyes! Este aristócrata sufría de insomnio y no se le ocurrió mejor idea que tener a un talentoso pianista a su disposición.
Aquellos días, Bach había recopilado una serie de obras que regaló a su segunda esposa, formando lo que hoy conocemos como el Álbum de Aina Magdalena. En esas páginas, además de sus propias composiciones, también encontramos adaptaciones y pequeñas joyas ya existentes. Así fue como tomó una simple aria del álbum y creó lo que hoy llamamos las Variaciones Goldberg, una obra maestra que ha sido reinterpretada por los mejores pianistas del mundo.
Una tarde mágica en Can Tàpera
Hoy en día, estas variaciones siguen siendo objeto de estudio y admiración. El legendario Glenn Gould dejó su huella indeleble con dos grabaciones memorables: una en 1955 y otra más reflexiva en 1981. Con él, las Variaciones se transformaron casi en Variaciones Gouldberg.
Esta tarde, la sala de música de Can Tàpera (Fundació Sa Nostra) acogerá un espectáculo único donde el pianista Tomeu Moll-Mas nos llevará a explorar el universo sonoro de Bach. Junto con la brillante voz e interpretación de Caterina Alorda, nos prometen un viaje musical extraordinario. Según palabras del propio Tomeu: «Entrelaçarem la narrativa mítica que va immortalitzar Goldberg amb la música de Bach». No te lo puedes perder; la cita es a las 20 horas.

