Este lunes, justo antes de la festividad de Reyes, el mundo del fútbol nos sorprendió con una noticia que dejó a muchos boquiabiertos. Y es que, en este mes de enero, no todo son buenas nuevas; a veces, se convierten en decisiones drásticas. Álex Gallar, el futbolista catalán que ha sido una pieza clave para la UD Ibiza durante dos años y medio, acaba de rescindir su contrato con el club celeste. Sin duda, un golpe duro para él y para los seguidores ibicencos.
Un adiós inesperado
A día de hoy, el Ibiza se encuentra en una posición delicada: 16º en el Grupo 2 de la Primera RFEF, coqueteando peligrosamente con el descenso. El sueño de volver a la liga profesional parece desvanecerse entre errores y decisiones apresuradas. Consciente de esta situación crítica, el club ha decidido dar un giro radical y prescindir de varios jugadores, entre los cuales destaca Gallar, quien se despide como uno de los máximos goleadores históricos del equipo.
En una reciente entrevista en D-Lokos de Radio Marca Baleares, Álex compartió sus pensamientos tras esta sorpresiva salida: “Digiriendo lo que ha pasado… no encuentro motivos deportivos o no deportivos que justifiquen esto.” Su tono reflejaba una mezcla de incredulidad y aceptación ante las decisiones tomadas por la directiva. Tras un tiempo sin ser convocado y tras intentar hablar con el cuerpo técnico sin éxito, comenzó a vislumbrar que su tiempo allí podría estar llegando a su fin.
El jugador también reflexionó sobre su trayectoria: “Siempre he sido muy exigente conmigo mismo,” afirmaba mientras recordaba los momentos buenos en Ibiza. A pesar del dolor por su partida repentina y la incertidumbre sobre su futuro deportivo, se mostró agradecido con quienes le brindaron apoyo durante su paso por la isla.
Símbolo del compromiso y esfuerzo dentro del campo, Gallar lamenta cómo se han dado las cosas recientemente. “Los compañeros merecen concentrarse en lo que les queda,” decía enviando ánimo a sus colegas ante estos tiempos difíciles para el club.
Sobre su futuro inmediato, Álex planea tomarse unos días para evaluar las opciones que surjan. Aunque mudarse desde Ibiza tiene sus complicaciones logísticas —“no es fácil” decía— tiene claro que seguirá persiguiendo su pasión por el fútbol donde sea necesario.
