MADRID, 8 Ene. (EUROPA PRESS) – Este miércoles, Donald Trump, el presidente de Estados Unidos, ha anunciado que se reunirá pronto con Gustavo Petro, su homólogo colombiano. La noticia llega tras una conversación telefónica entre ambos, en un clima de tensiones por la captura reciente de Nicolás Maduro en Venezuela. En sus propias palabras, Trump expresó que fue «un gran honor» hablar con Petro sobre la complicada situación del narcotráfico y otros desacuerdos.
Una llamada cargada de significado
A través de su plataforma Truth Social, Trump no solo agradeció a Petro por la llamada sino que también dejó claro su deseo de verse en persona en la Casa Blanca. Mientras tanto, el secretario de Estado Marco Rubio y la ministra de Exteriores colombiana Rosa Yolanda Villavicencio están trabajando para organizar este encuentro. Pero eso no es todo; poco antes de esta revelación, Petro había hablado desde la Plaza de Bolívar en Bogotá, donde hizo un llamado a la calma ante lo que calificó como una «crisis diplomática» entre ambos países.
El colombiano no se mordió la lengua al referirse a los políticos responsables del narcotráfico que han hecho trizas las oportunidades de paz en Colombia: «Los mismos políticos son quienes nos han llevado a ser los reyes del cultivo de coca», dijo frente a cientos de manifestantes. Y aunque el tono constructivo de la llamada fue bien recibido por el Gobierno colombiano, Petro dejó claro que si no hay diálogo directo entre las cancillerías, podríamos estar mirando hacia un futuro conflictivo.
Durante esa charla telefónica –que duró cerca de una hora– Petro defendió los esfuerzos colombianos contra el narcotráfico y argumentó que «la sustitución voluntaria» de cultivos ofrece mejores resultados que cualquier plan forzado con glifosato. En sus propias palabras: «He estado arriesgando mi vida durante 20 años luchando contra poderosos traquetos y sus aliados políticos». Esta defensa fue acompañada por una dura crítica hacia ciertos políticos estadounidenses vinculados al narcotráfico.
Y es que mientras los dos presidentes intentan encontrar puntos en común sobre Venezuela y drogas, las advertencias siguen fluyendo. Después de que Trump insinuara una posible intervención militar contra Colombia –una amenaza seria– Petro advirtió sobre su disposición a retomar las armas si considera necesarias esas acciones ilegítimas.
A medida que este escenario se desarrolla entre dos líderes tan distintos pero interconectados por circunstancias globales complejas, queda claro que estamos ante un capítulo más en esta historia llena de giros inesperados.

