Este miércoles, el mundo se despidió de una leyenda. Brigitte Bardot, esa icónica figura del cine, ha encontrado su descanso eterno junto a sus padres y abuelos en un cementerio de Saint-Tropez, un lugar que mira al Mediterráneo y que siempre fue especial para ella. La ceremonia fue un momento íntimo, reservado para unos 400 seres queridos y miembros de su fundación, mientras que muchos otros la recordaron desde casa a través de pantallas gigantes instaladas en el pueblo.
Una despedida llena de recuerdos
Aquella mañana soleada, los vecinos y admiradores llenaron las calles para rendir homenaje a la actriz. El cortejo fúnebre se encaminó hacia el cementerio marino, donde también reposa su primer marido, Roger Vadim. Su viudo, Bernard d’Ormale, compartió con Paris Match el porqué no eligieron La Madrague, su hogar tan querido: «Era imposible para el Ayuntamiento gestionar la afluencia de turistas». Brigitte comprendió esto y decidió que estar cerca de sus seres queridos era lo más importante.
La ceremonia religiosa fue conmovedora; Mireille Mathieu cantó ‘Panis Angelicus’ ante el féretro cubierto de flores. ¡Qué emotivo! También estuvo presente Vincent Niclo interpretando ‘Ave María’. Pero no solo eso; la música vibrante de los Gipsy Kings sonó cuando el féretro dejó la iglesia, un tributo que resonaba con los ecos del pasado. Su hijo Nicolas-Jacques Charrier llegó desde Oslo con toda la familia para rendir homenaje.
Sin embargo, faltó una figura importante: su hermana Mijanou. En un mensaje leído durante la misa expresó su dolor profundo: «Mi Bri siempre estará conmigo». Max Guazzini, secretario general de la Fundación Brigitte Bardot desde 2020, resaltó cómo ella simbolizaba la libertad y amaba profundamente a Francia; algo que muchos compartían hoy.
A pesar del reconocimiento y amor recibido por todos lados —hasta el Elíseo envió coronas— es innegable que Bardot tuvo una vida marcada por controversias. Sus opiniones políticas fueron cuestionadas varias veces pero eso no le restó brillo a su legado como símbolo cultural.
El día terminó con un evento especial en Saint-Tropez donde se exhibieron fotos entrañables de ella junto a un sencillo pero emotivo mensaje: «Gracias, Brigitte». Un adiós lleno de amor e historia para una mujer que nunca dejó indiferente a nadie.

