En la tarde de este miércoles, el Sevilla FC se ha puesto manos a la obra en su Ciudad Deportiva José Ramón Cisneros Palacios. Tras una dura derrota frente al Levante, el equipo hispalense necesita recomponerse y preparar su próximo enfrentamiento liguero contra el Celta de Vigo, que tendrá lugar el lunes en casa. La gran noticia en este regreso al entrenamiento es la posible reincorporación de Rubén Vargas. Este extremo suizo, quien sufrió una lesión en el bíceps femoral hace un mes y medio durante un partido contra el Espanyol, ha vuelto a entrenar junto al grupo.
Desafíos y despedidas en la plantilla
Pero no todo son buenas noticias; César Azpilicueta, Gabriel Suazo y Alfon González siguen recuperándose de problemas en el sóleo que los mantendrán fuera del campo durante algunos días más. Y como si esto fuera poco, Marcao tampoco podrá estar presente ya que debe cumplir con su segundo partido de sanción. El entrenador Matías Almeyda aún no cuenta con Chidera Ejuke ni con Akor Adams, quien está concentrado con Nigeria tras su victoria sobre Mozambique (4-0) en la Copa Africana de Naciones.
Aprovechando esta movida jornada, también se ha confirmado la salida de Ramón Martínez hacia el Valladolid. El Sevilla ha anunciado oficialmente que han llegado a un acuerdo para traspasar al jugador murciano. A pesar de haber tenido minutos limitados esta temporada –181 entre LaLiga y Copa del Rey–, desde el club le desean lo mejor en esta nueva etapa mientras mantienen una opción de recompra. Esos movimientos nos hacen reflexionar sobre las decisiones que toma cada equipo; algunas son difíciles pero necesarias.
Así se presenta un momento crucial para los sevillistas: ¿lograrán encontrar esa chispa perdida? El regreso de Vargas podría ser clave para dar ese empujón tan necesario para afrontar los retos venideros.

