La historia de este hombre de 80 años nos llega desde Inca, donde la tragedia tocó a su puerta cuando, en un desafortunado accidente, un horno de gas butano explotó mientras él lo manipulaba. Esto sucedió el pasado 6 de enero, alrededor de las 12:45 horas, y las consecuencias fueron devastadoras: graves quemaduras en su cara y gran parte de su cuerpo.
Los servicios de emergencia reaccionaron rápidamente. Primero lo llevaron al hospital Son Espases, pero menos de 24 horas después, debido a la gravedad de sus heridas, fue trasladado al prestigioso hospital Vall d’Hebron en Barcelona. Esa urgencia habla por sí sola del sufrimiento que ha vivido este octogenario.
La intervención heroica
En su hogar, ubicado en la Avinguda Reis Catòlics, se vivieron momentos críticos. Al parecer, el hombre estaba vestido con un batín que rápidamente se prendió fuego debido a la explosión. Es difícil imaginar el susto y el dolor que debió sentir; no solo por las llamas sino también por la llegada repentina de los agentes de la Guardia Civil y la Policía Local. Los Bombers de Mallorca hicieron todo lo posible para controlar las llamas y asegurarse de que no había gases tóxicos en el lugar.
A medida que avanza esta historia tan desgarradora, solo nos queda esperar por una pronta recuperación para este valiente hombre y recordar la importancia de ser precavidos con estos aparatos que pueden resultar tan peligrosos si no se manejan adecuadamente.

