En un giro sorprendente de los acontecimientos, el Ejército de Estados Unidos ha hecho pública la interceptación del petrolero ‘Bella 1’, que ondea la bandera rusa. Este buque es acusado de ser parte de lo que muchos llaman la ‘flota fantasma’, una estrategia que Moscú estaría utilizando para esquivar las sanciones impuestas al sector energético venezolano.
El secretario de Defensa, Pete Hegseth, no ha dudado en expresar su satisfacción a través de las redes sociales, afirmando que “el bloqueo al petróleo venezolano sancionado e ilícito sigue plenamente vigente en todas partes del mundo”. ¡Menuda declaración!
Una operación bien orquestada
Este golpe no fue casualidad; fue el resultado de una colaboración estrecha entre el Departamento de Justicia y el Departamento de Defensa. El Mando Europeo del Ejército estadounidense confirmó la operación, en la que participó la fragata ‘USS Munro’ de la Guardia Costera, encargada del rastreo y seguimiento del buque ruso tras una orden emitida por un tribunal federal.
Apenas horas antes, los medios ya apuntaban a que el ‘Bella 1’ navegaba escoltado por fuerzas navales rusas. Esta situación no hace más que aumentar las tensiones entre Rusia y Estados Unidos, especialmente ahora que se intentaba llevar este crudo a puertos venezolanos desafiando abiertamente las restricciones estadounidenses. La guerra del petróleo sigue su curso y nosotros seguimos siendo testigos.

