En Zaragoza, la situación del Real Zaragoza es difícil de tragar. Mientras el equipo lleva meses coqueteando con el descenso, la calma que reina en el club ante la llegada del mercado invernal resulta incomprensible. Con un Rubén Sellés que ha mostrado mejoría al frente, parece que las cosas no van tan bien como deberían. Se le ve tranquilo, hablando casi como si todo estuviese bajo control, pero muchos nos preguntamos: ¿es suficiente?
El tiempo se agota y los refuerzos brillan por su ausencia
Los números son fríos y duros: solo 4 victorias en 20 partidos. Eso es lo que hay. Y cuando otros equipos ya han comenzado a moverse para reforzarse, aquí seguimos esperando a que lleguen las incorporaciones que tanto necesitamos. Sellés ha dejado claro que los fichajes tardarán en llegar, quizás a mediados de enero o más allá, y eso es una bomba de tiempo para un equipo que necesita urgentemente puntos.
No se trata solo de tener fe en la plantilla actual; pedir ayuda con nuevos jugadores no significa menospreciar a los que están. Estoy segura de que Francho y sus compañeros estarían encantados de recibir refuerzos para evitar lo impensable: el descenso. Porque después de una vuelta completa, ha quedado claro que este grupo necesita un impulso real.
La pregunta clave es: ¿por qué no se han hecho movimientos antes? Desde el club han tenido tiempo para liberar espacio salarial o buscar nuevos patrocinios. No podemos seguir tirando partidos a la basura mientras miramos cómo otros equipos sí saben actuar con anticipación.
Con cada jornada sin soluciones claras, la preocupación aumenta entre los aficionados. El Real Zaragoza merece mucho más que esta incertidumbre; necesitamos un plan ya, porque no se trata solo de competir… ¡se trata de ganar!

