Al adentrarnos en el Archivo Planas, una figura se repite incansablemente: la mujer en bikini. Esta imagen parece estar presente en cada rincón, y con el paso de los años, parece que lleva cada vez menos tela. Desde nuestro programa de investigación artística Uncovering Archive, que llevamos desarrollando desde 2017 en Casa Planas, hemos decidido mirar a las vacaciones desde una perspectiva de género. Uno de los proyectos más destacados es el de Lilly Lulay, donde podemos explorar esta temática más a fondo.
Mujeres como objeto turístico
Rubias, morenas, pelirrojas… todo tipo de mujeres luciendo bañadores espectaculares o disfrutando del sol al natural. Algunas con gotas resbalando por su piel y miradas desafiantes, otras con sonrisas inocentes que contrastan con su entorno idílico: mar, piscinas y esas tumbonas tan típicas del verano. Pero lo cierto es que siempre están ahí, como parte del paisaje a conquistar. Sus poses parecen decirnos que su verdadero talento reside en la cama; una imagen erótica que nos habla de cómo históricamente hemos proyectado fantasías masculinas sobre el cuerpo femenino.
Si tuviera que quedarme con algunas postales impactantes tras revisar miles a lo largo de estos años, habría dos imágenes que me marcaron especialmente. La primera muestra a mujeres en bikini en un minigolf rodeadas por hombres vestidos con pantalones largos; la segunda es una serie donde mapas caleidoscópicos indican destinos turísticos y destacan la figura femenina como mero objeto de deseo. En estos espacios diseñados para satisfacer al turista se nos presenta una cosificación constante: el cuerpo femenino se convierte en un producto más dentro del consumismo moderno.
Aquellas imágenes inocentes han evolucionado hasta convertirse en souvenirs cargados de sexualidad explícita. En su libro Magaluf, més enllà del mite, Tomeu Canyelles explica cómo ciertos espacios turísticos están diseñados para ofrecer experiencias sexuales distintas a las vividas por los visitantes en sus lugares de origen. Frases como «no solo sexo» acompañan al sol y mar… Y así seguimos mirando este fenómeno con ojos críticos y conscientes.

