Esta tarde, el RCD Mallorca se detuvo un momento para recordar y rendir homenaje a uno de los grandes, Miquel Contestí. Un hombre que dejó una huella imborrable en la historia del club. Antes de que comenzara el partido contra el Girona, el CEO Alfonso Díaz se reunió con personajes como el exjugador Joan Forteza y representantes de la Unió de Penyes y los Alfonsinos en un emotivo acto en el palco. Todos juntos elevaron sus recuerdos y honraron su memoria con flores, recordando así su legado.
Un adiós sentido
El minuto de silencio antes del pitido inicial fue, sin duda, uno de esos momentos que te llenan el corazón. El silencio en el estadio hablaba por sí mismo: todos los presentes sabían lo que significaba Contestí para esta familia mallorquinista. A pesar de que habían planeado una serie de actividades festivas por la llegada de los Reyes Magos, como la visita de pajes reales y promociones especiales para las familias, todo quedó eclipsado tras la triste noticia del fallecimiento del expresidente a los 92 años.
Miquel Contestí no fue solo un directivo; fue el alma del Mallorca durante su mandato entre 1978 y 1992. En tiempos difíciles, logró no solo estabilizar al club sino también llevarlo a la Primera División en tres ocasiones. Su liderazgo ayudó a resurgir a un equipo que navegaba por aguas turbulentas, lidiando con una deuda abrumadora que ponía en peligro su existencia. Hoy es un día para recordar todo lo que hizo por nosotros.

