¿Quién era realmente Biel Huguet? Su hermana pequeña, Manena, nos ofrece una mirada íntima a su vida. Antes incluso de embarcarse hacia Barcelona, ya soñaba con Londres. Era un chico lleno de ambiciones, siempre con la cabeza en las nubes y el corazón abierto al mundo. Manena recuerda esos momentos con una mezcla de melancolía y cariño; no era solo un hermano, era un compañero de sueños.
Recuerdos que perduran
Como muchos jóvenes, Biel no se conformaba. Había algo en él que le empujaba a explorar más allá de lo cotidiano. A menudo hablaba sobre la posibilidad de vivir en una ciudad vibrante como Londres, llenando sus días con nuevas experiencias y aventuras. Esa chispa es lo que lo hacía tan especial.
Y así, entre anécdotas y risas, Manena nos regala un trocito del alma de su hermano. Para ella, cada recuerdo es un tesoro que guarda con cariño: desde sus conversaciones llenas de ilusiones hasta esas pequeñas locuras que compartían como hermanos. En estos tiempos difíciles, recordar a Biel no es solo revivir el pasado; es también celebrar una vida llena de sueños y esperanzas.

