En el horizonte del año 2025, se ha anunciado una decisión que promete cambiar el paisaje de nuestros queridos puertos en las Baleares. Ports IB ha decidido retirar la friolera de 53 pasteres, esas embarcaciones que han sido parte del día a día marítimo y que muchos consideran ya un símbolo del pasado. Este movimiento no solo es un golpe para los amantes de estos barcos, sino también una declaración clara de intenciones sobre el futuro que queremos construir.
Un paso hacia adelante o un adiós nostálgico
La verdad es que no todos ven con buenos ojos esta medida. Algunos argumentan que estamos tirando a la basura una parte importante de nuestra historia y cultura marítima, mientras otros aseguran que es necesario avanzar hacia un modelo más sostenible y moderno. El dilema está servido: ¿es este el fin del monocultivo turístico o simplemente un ajuste en la forma en la que vivimos nuestras costas? Cada uno tendrá su opinión, pero lo cierto es que esta decisión abrirá muchas puertas y también generará controversia.
A medida que nos acercamos al 2025, veremos cómo se desarrollan los acontecimientos. Lo único claro es que la identidad balear está cambiando, y nosotros, como comunidad, tenemos mucho que decir al respecto.

