En un día que comenzó como cualquier otro, el mar Mediterráneo nos traía una historia de supervivencia. Un total de 115 personas fueron rescatadas en cuatro embarcaciones improvisadas en las aguas que rodean Formentera y Mallorca. Estas imágenes, tan desgarradoras como esperanzadoras, nos recuerdan la dura realidad que enfrentan muchos migrantes que buscan un futuro mejor.
Un destino incierto
A medida que los equipos de rescate se movilizaban, la comunidad miraba con preocupación. ¿Cuántas más están dispuestas a arriesgar sus vidas en busca de lo desconocido? Este tipo de situaciones no son nuevas para nosotros; cada año, cientos intentan cruzar este mar lleno de promesas y peligros. Y aquí estamos, todos juntos ante esta crisis humanitaria.
A pesar del frío que azota la región, el calor humano no falta entre quienes participan en estos rescates. La solidaridad brilla incluso en los momentos más oscuros. Y es que no podemos permitirnos tirar a la basura estas vidas. Es hora de reflexionar sobre lo que está pasando y actuar con compasión.

