Era una tarde tranquila en Mallorca, cuando de repente, el humo comenzó a salir de la subestación eléctrica de Consell. Este incidente, que podría parecer solo un pequeño contratiempo, se convirtió rápidamente en un gran problema para muchos viajeros. Los Bombers de Mallorca no tardaron en llegar al lugar para apagar el fuego que había surgido tras un cortocircuito en uno de los cuadros eléctricos.
El caos ferroviario se desata
A las 17:30 horas, justo cuando las calles estaban llenas de gente aprovechando las compras navideñas, se interrumpió la corriente entre Inca y Santa María. Resultado: al menos dos trenes quedaron atrapados en plena vía y otros seis más parados en apeaderos. Mientras tanto, decenas de pasajeros esperaban pacientemente que el servicio se reanudara.
La situación fue tan tensa que incluso se consideró desalojar a los viajeros atrapados. Un maquinista llegó al rescate con la intención de remolcar los trenes hasta un andén seguro. Pero como suele pasar en estos casos, la suerte estuvo del lado de los usuarios; la corriente volvió justo a tiempo, permitiendo que todos pudieran continuar su viaje.
No obstante, varios testigos no pudieron evitar compartir su preocupación por el humo visible desde lejos. La avería había sido grave y afectaba a varias partes del sistema eléctrico. Para colmo, los trenes programados para las 18:02 y 18:12 ya no aparecían por la estación de Inca.
Poco después de las 19:00 horas, el servicio comenzó a normalizarse lentamente. Aunque algunos pasajeros relataron haber estado parados durante casi 45 minutos a oscuras cerca del campo del Constància en Inca. Sin duda, una experiencia poco deseable para cualquiera que solo quería regresar a casa tras un día lleno de actividades festivas.

