La situación es alarmante en Palma. La Policía Local se encuentra con las manos atadas ante la inminente llegada de la cavalcada dels Reis y la celebración de la revetlla de Sant Sebastià. Los sindicatos han alzado la voz, reclamando a Cort que no se limite a hacer actos de presencia, sino que tome medidas reales. «Solo les interesa aparentar», afirman con indignación.
Mientras tanto, ¿qué pasa con nuestra seguridad?
No podemos quedarnos callados. Las calles están llenas de gente y nosotros merecemos disfrutar de nuestras tradiciones sin preocuparnos por si habrá suficientes agentes para garantizar nuestra seguridad. Con un año lleno de celebraciones, desde el primer nacimiento del 2026 hasta un concierto gratuito de Crystal Fighters, parece que lo único que crece en nuestra ciudad es el caos.
No es solo una cuestión numérica; se trata del compromiso que los ciudadanos esperamos ver por parte de nuestras autoridades. Es hora de actuar y dejar atrás las promesas vacías.

