La vida en Portocristo ha dado un giro inesperado. El querido paseo de las Coves Blanques, un lugar donde muchos de nosotros hemos disfrutado de paseos familiares y atardeceres inolvidables, se ha visto obligado a cerrar un tramo debido a un peligroso deslizamiento de rocas. Una noticia que no solo afecta la imagen del lugar, sino que también nos recuerda lo frágil que es nuestro entorno.
La seguridad ante todo
Las autoridades han tomado esta decisión como medida preventiva. Y es que, aunque el paisaje sea espectacular, la seguridad de los vecinos y visitantes debe ser nuestra prioridad número uno. Nos preguntamos: ¿cuántas veces más tenemos que lidiar con estos problemas antes de que se tomen soluciones definitivas? Este tipo de incidentes son alarmantes y nos obligan a reflexionar sobre el estado actual de nuestras infraestructuras.
A pesar del cierre, lo cierto es que muchos deseamos ver cómo se toman cartas en el asunto para evitar futuros sustos. La comunidad merece disfrutar sin miedo de sus rincones favoritos. Es hora de que se invierta en mantener nuestros espacios naturales y asegurar su belleza para las futuras generaciones.

