El RCD Mallorca se enfrenta a una situación complicada con sus jugadores cedidos. Mientras que las nuevas incorporaciones de este verano no han dado los frutos esperados, la historia se repite con aquellos que salieron a otros clubes en busca de minutos y oportunidades. Entre ellos, Cyle Larin y Jan Salas están dejando mucho que desear, mientras que el único que parece brillar es Dani Luna, quien ha encontrado su lugar en el Huesca.
Un problemón llamado Cyle Larin
Cyle Larin, ex jugador del Valladolid, ha tenido una andanza muy discreta en el Feyenoord. Con solo dos partidos como titular en 11 encuentros entre la Eredivisie y Europa League, sus números son alarmantes: apenas 124 minutos en Liga y 165 en competiciones europeas, sumando solo un gol. La verdad es que su paso por Holanda está siendo para olvidar y su regreso a la isla puede ser un dolor de cabeza para la directiva. Con contrato hasta 2028 y siendo uno de los fichajes más caros de la historia del club, el panorama no pinta bien si sigue así.
Por otro lado, tenemos a Jan Salas, cuya estancia en el Córdoba tampoco da para presumir. Solo ha jugado tres partidos de Liga y uno de Copa del Rey, acumulando 188 minutos. Una cifra realmente baja para un jugador con tanto potencial que incluso fue convocado para dos amistosos con la selección sub-20 antes de aterrizar en tierras andaluzas. Ahora mismo, se rumorea que el Mallorca podría recuperarlo ante su falta de protagonismo; pero ¿qué pasará si lo traen de vuelta? Tal vez sea mejor buscarle otro destino.
Afortunadamente, no todo son malas noticias. Dani Luna, quien ya había dejado huella en Mirandés y Cartagena, está teniendo una temporada destacable con el Huesca. En 19 partidos disputados entre Liga y Copa ha sido titular en 12 ocasiones, acumulando más de mil minutos sobre el terreno de juego. Sus cifras son sin duda mejores comparadas con las frustraciones vividas por Larin y Salas.
Así están las cosas: mientras algunos tiran hacia abajo la imagen del club, otros luchan por demostrar su valía. El futuro inmediato será decisivo para entender cómo afrontará el Mallorca estos contratiempos y qué decisiones tomarán respecto a sus jugadores cedidos.

