El PSIB no se ha quedado callado y ha lanzado un fuerte aviso sobre los nuevos presupuestos del Consell de Mallorca. Según ellos, estos números están manchados de xenofobia, y eso es algo que no podemos pasar por alto. La portavoz Laura López Rigo ha subrayado que existe un risc d’incompliment i bloqueig de partides, lo que nos hace preguntarnos: ¿hasta dónde vamos a llegar con esta situación?
Una comunidad en alerta
No es solo una cuestión política; se trata de nuestra vida cotidiana. El presupuesto debería ser un reflejo de nuestras necesidades, pero si está teñido por el miedo y la desconfianza, ¿qué futuro nos espera? Es necesario recordar las palabras de Ramón Llull: «Els mallorquins d’avui han de recordar qui són i no oblidar la llengua amb què estimen, ni la terra que trepitgen». Este legado cultural debe guiarnos a todos.
En medio de todo esto, las acciones como el intento de organizar Sanfermines en Calvià o el vandalismo entre jóvenes en Sineu ponen aún más en evidencia una falta de dirección clara. ¿De verdad queremos seguir tirando a la basura nuestra identidad por un monocultivo turístico sin alma? La comunidad está cansada y necesita respuestas ya.

