Este sábado, el Palma Futsal tiene una cita crucial en su camino por la Supercopa de España, donde se enfrentará al eterno rival, el Movistar Inter. Tras una primera parte de temporada repleta de desafíos y emociones intensas, los hombres de Antonio Vadillo han demostrado que saben mantenerse a flote en este frenético maratón.
No ha sido un camino fácil. En lo que va de año, el equipo palmesano ha tenido que lidiar con tres competiciones al mismo tiempo. La Copa del Rey, lamentablemente, quedó atrás tras una amarga derrota ante Movistar Inter en octavos. Sin embargo, en Liga han conseguido clasificar entre los ocho mejores, un éxito que les da acceso a luchar por la Copa de España, aunque aún no se haya confirmado sede y con Murcia y Granada como posibles opciones. En esta primera vuelta, su desempeño ha sido variado: 7 victorias, 3 empates y 5 derrotas. Un balance algo decepcionante que les sitúa en un sexto puesto.
Afrontando nuevos retos continentales
A pesar del desgaste doméstico, el Palma Futsal sigue firme en su búsqueda de lograr su cuarto título continental consecutivo. No olvidemos que hace apenas dos meses levantaron su tercera Copa Intercontinental tras un emocionante partido contra el Club Atlético Peñarol que se decidió en los últimos instantes por 4-2. ¡Una locura! En la Liga de Campeones, la cosa va viento en popa: tres victorias sobre rivales complicados como Étoile Lavalloise (2-1), FK Chrudim (3-1) y FC Semey (7-4). Y es que estos partidos se dieron justo antes de la Copa Intercontinental, mostrando así la exigencia brutal a la que están sometidos cada semana.
El nuevo año traerá consigo grandes desafíos. La Supercopa representa una oportunidad dorada para sumar títulos nacionales al palmarés del club. Pero ojo, porque Jimbee Cartagena y Peñíscola abrirán fuego antes de ver a nuestro Palma enfrentarse a su archienemigo Movistar Inter. Esta semifinal no solo es una revancha; puede ser el trampolín hacia una final histórica.

