En un emocionante encuentro en el estadio del Sunderland, el Leeds ha conseguido un empate que les permite respirar con más tranquilidad. Simon Adingra fue quien abrió la lata para los locales, poniendo a los aficionados del Sunderland en pie, pero la respuesta del Leeds llegó de la mano de Dominik Calvert-Lewin, quien tras una jugada brillante, logró igualar el marcador.
Aumenta la distancia con el descenso
Con este resultado, el Leeds se aleja a siete puntos de la zona de descenso, lo que sin duda es un alivio para sus seguidores. El equipo rojiblanco no pudo mantener su excelente racha y ahora ve cómo se les escapa un poco más esa cuarta plaza soñada; están a cuatro puntos. Durante la primera mitad, aunque Adingra brilló al marcar gracias a un pase perfecto de Granit Xhaka, no podemos olvidar que el Leeds también tuvo sus oportunidades. ¿Cómo no sacar algo positivo después de haber generado tanto peligro?
La segunda parte trajo consigo el momento que muchos esperaban: Calvert-Lewin apareció para devolver las esperanzas al Leeds con su golazo. Este empate puede parecer simple en papel, pero para los jugadores y aficionados significa mucho más en este apasionante mundo del fútbol.

