El pasado domingo, la presidenta de la Comisión Europea, Ursula von der Leyen, se reunió en una videoconferencia con un grupo destacado de líderes europeos y los presidentes Donald Trump y Volodimir Zelenski. Durante este encuentro, que tuvo lugar tras una reunión cara a cara entre Trump y Zelenski en Florida, Von der Leyen compartió su optimismo sobre los buenos avances hacia un acuerdo de paz para Ucrania.
«Se han logrado buenos progresos y eso es motivo de celebración», afirmó Von der Leyen. La presidenta hizo hincapié en que Europa está más que dispuesta a seguir colaborando con Ucrania y sus aliados estadounidenses para consolidar estos avances tan necesarios. Sin embargo, no dudó en señalar que es esencial que Ucrania reciba garantías de seguridad firmes desde el día uno. En otras palabras, hay mucho en juego y las promesas deben ser reales desde el principio.
Reuniones decisivas con implicaciones profundas
A lo largo de una hora, participaron líderes como el secretario general de la OTAN, Mark Rutte; así como los mandatarios de Alemania, Francia y Reino Unido: Fredrich Merz, Emmanuel Macron y Keir Starmer. También estuvieron presentes el presidente polaco Karel Nawrocki, el finlandés Alexander Stubb y el primer ministro noruego Jonas Gahr Store. Todos ellos escucharon atentamente lo que Trump y Zelenski tenían que decir tras su encuentro.
A pesar del optimismo reinante al término de esta reunión, Trump reconoció que aún quedan «uno o dos asuntos muy espinosos por tratar» antes de llegar a un acuerdo definitivo. Uno de los puntos críticos parece ser la posible aceptación por parte de Ucrania de perder definitivamente algunos territorios ocupados por Rusia a cambio de las garantías solicitadas por Von der Leyen. Una situación delicada e incierta que deja muchas preguntas abiertas sobre el futuro del país.

