Este lunes, el Mallorca se vuelve a calzar las botas y regresa al trabajo tras disfrutar de unas merecidas vacaciones navideñas. Con solo nueve días de descanso, Jagoba Arrasate ha convocado a su plantilla para una primera sesión que comenzará a las 10:30 horas en Son Bibiloni. La mirada está fija en el duelo del domingo contra el Girona, un encuentro que no admite distracciones. ¿La razón? Si los bermellones logran la victoria, se distanciarían seis puntos de un rival directo en la lucha por la permanencia.
El reto del domingo se presenta inminente
Los catalanes llegan al estadio con ganas de hacer daño, ocupando uno de los puestos de descenso y con tres puntos menos que los nuestros. Por eso, este partido es crucial; un triunfo nos colocaría en una posición más cómoda justo antes de cerrar la primera vuelta. Pero no todo es tan sencillo: si ellos salen victoriosos, volveríamos a sentir esa presión clasificatoria.
En esta sesión inicial, Arrasate ha preparado un entrenamiento que empezará en el gimnasio y luego pasará al campo. Los primeros quince minutos serán abiertos para los medios de comunicación, pero lo verdaderamente emocionante será ver cómo se preparan para ese gran choque del fin de semana.
Aún hay más: el miércoles habrá otra cita abierta al público en Son Moix para despedir el año como se merece. Las puertas 4 y 5 estarán listas desde las 10 horas para recibir a todos los aficionados que deseen ver cómo nuestros chicos empiezan a sudar sobre el césped.
Así que sí, queda mucho por hacer y nosotros estamos aquí para apoyarlos en cada paso del camino.

