La tarde del 28 de diciembre, el Ejército norcoreano ha dado la campanada al anunciar un nuevo ensayo de un misil estratégico de largo alcance. Este ejercicio, que no fue una simple prueba, tuvo lugar bajo la mirada atenta de Kim Jong Un, quien se mostró orgulloso del despliegue militar. Pero, ¿qué significa realmente este acto? Según la agencia oficial KCNA, la intención era poner a prueba «la respuesta contraofensiva» de estos poderosos proyectiles.
Un mensaje claro desde Pyongyang
Los misiles realizaron un vuelo controlado sobre el Mar Amarillo durante casi 12 segundos antes de alcanzar su objetivo. En palabras del propio Kim Jong Un, esto es parte de un «ejercicio responsable de autodefensa», subrayando así la rapidez en la respuesta ante posibles amenazas externas. Por su parte, el Estado Mayor surcoreano ha confirmado haber detectado varios lanzamientos desde Sunan, cerca de Pyongyang. Sin embargo, los detalles siguen siendo escasos.
Mientras tanto, el mundo observa con preocupación cómo Corea del Norte sigue desarrollando su arsenal y reafirmando su postura militar. La situación parece cada vez más tensa y nos deja preguntándonos: ¿qué pasará después?

