Pablo Cano, el entrenador del Fibwi Mallorca, estaba claramente satisfecho tras la victoria en su último partido del año. Con una sonrisa que decía más que mil palabras, compartió cómo habían preparado el encuentro con gran atención al detalle, especialmente en defensa. «Sabíamos que sería un derbi intenso y muy físico», comentó mientras recordaba cómo, a medida que avanzaba el partido, todo ese esfuerzo se tradujo en resultados durante el último cuarto.
El corazón del equipo brilla en los momentos clave
El partido se decidió en esos instantes finales tan cruciales. Los jugadores, liderados por Jon Ander Aramburu, mostraron su capacidad para cerrar las acciones decisivas. Pablo no dudó en destacar a Jonan: «Está jugando fenomenal. Se esfuerza cada día y trabaja duro para estar mental y físicamente preparado. Eso es algo digno de admirar y es una de las razones por las que es uno de nuestros capitanes».
Cano enfatizó que esta victoria no es más que un reflejo del esfuerzo continuo de todo el equipo y del club: «El triunfo y la confianza vienen del trabajo diario, del compromiso de los jugadores durante los entrenamientos. Ese esfuerzo les da la confianza necesaria para enfrentarse a cualquier desafío». También mencionó esa chispa interior que cada jugador posee; esa mezcla de orgullo y control emocional puede cambiarlo todo cuando menos lo esperas.
No podemos olvidar mencionar a Alessandro Scariolo, quien se enfrentó a su antiguo equipo y fue crucial cuando estaban detrás en el marcador. Lysander Bracey también brilló al asumir un rol inesperado como base por la ausencia de Lucas Capalbo debido a una lesión: «Capalbo quería jugar pero no era seguro. Alessandro tomó las riendas cuando más lo necesitábamos», subrayó Cano.
Por último, Pablo dedicó unas palabras al público de Son Moix: «Quiero agradecer a todos los que vinieron. Su apoyo fue fundamental para conseguir esta victoria». Y no olvidemos reconocer también al rival; han trabajado duro y tienen un futuro prometedor bajo la dirección de Juani.

