La historia del fútbol vasco se tiñó de nostalgia y emoción cuando Luis Fernández, un nombre que resuena con fuerza en la memoria de los aficionados, volvió a pisar el césped de San Mamés. Fue durante un electrizante partido de Champions League contra el PSG donde este carismático técnico revivió momentos que parecían enterrados en el pasado. Casi 30 años después de su primera llegada, Luis regresó para demostrar que su corazón rojiblanco sigue latiendo con fuerza.
Un reencuentro lleno de anécdotas
Acompañado por algunos de sus antiguos pupilos como Edu Alonso, Imanol Etxeberria, y otros, las risas y los recuerdos fluyeron como si no hubiera pasado el tiempo. Aquellos días dorados en los que el Athletic se llenaba de gloria y celebraciones resonaban en cada esquina del estadio. “Cinco años fenomenales”, recordaba Luis entre lágrimas, poniendo en valor no solo su paso por el banquillo, sino también cómo esa etapa moldeó a toda su familia: “Hoy mi mujer e hijos son hinchas del Athletic”.
No todo fue fútbol; esos años significaron la vida misma. Momentos compartidos con figuras icónicas del club dejaron una huella imborrable en su corazón. “Cuando miro hacia atrás y pienso en lo que conseguimos con gente como José María Arrate o Iribar, siento una profunda alegría”, confesó con nostalgia.
A pesar del paso del tiempo, lo que más le sorprendió a Luis fue ver que la esencia del Athletic seguía intacta. La calidad humana de sus exjugadores brillaba aún más allá de las victorias pasadas. “Son siempre los mismos”, afirmaba emocionado mientras disfrutaba cada instante junto a ellos.
Luis no escatimó elogios hacia la labor institucional del club, reconociendo el trabajo constante para mantener viva la identidad rojiblanca: “Los directivos han hecho un trabajo fenomenal manteniendo nuestra filosofía”. Y no podía dejar de mencionar a Lezama, ese vivero inagotable donde nacen nuevas promesas: “Es esencial seguir apostando por la cantera”.
Cerrando esta emotiva visita, Luis dejó claro algo fundamental: su vínculo con Bilbao es indestructible. “Siempre tengo ese cariño hacia este club”, sentenció con una sonrisa que reflejaba un amor profundo y sincero: “Estoy muy enamorado del Athletic; me gusta mucho”. Así es como este hombre ha logrado conquistar corazones, demostrando que algunos amores nunca mueren.

