En una jornada llena de emociones, el Fibwi Mallorca se alzó con la victoria en un derbi que mantuvo a todos al borde del asiento. El equipo de Pablo Cano logró su séptima victoria del año tras un encuentro frente al Palmer Basket, que no se dio por vencido hasta el último segundo. La cancha vibró con cada jugada, y aunque los visitantes llegaron decididos gracias a la incorporación de Phil Scrubb, no pudieron contener el ímpetu de los locales.
Tensión y adrenalina hasta el final
El partido comenzó con un Palmer Basket renovado, donde Scrubb tomó las riendas desde el principio. Sin embargo, los del Fibwi también mostraron carácter; aunque empezaron erráticos en defensa y dejaron escapar segundas oportunidades que les costaron puntos. En un abrir y cerrar de ojos, Pedro Bombino y Lyssander Bracey lograron igualar la contienda justo antes del primer cuarto, cerrando esa fase con un ajustado 19-18 a favor de los locales.
A medida que avanzaba el juego, la dinámica cambió constantemente. El Palmer se aprovechó de ciertos desajustes defensivos del Fibwi y sacó ventaja antes del descanso. Pero no todo estaba perdido; Jon Ander Aramburu emergió como una figura clave para mantener vivo al equipo local. Así llegamos al descanso con un 38-42 para los visitantes.
El tercer cuarto fue una montaña rusa emocional: ambos equipos luchaban sin tregua, pero fue el Palmer quien logró despegarse momentáneamente con una ventaja máxima de nueve puntos. No obstante, Alessandro Scariolo hizo su aparición estelar volviendo a poner emoción en la pista.
Y así llegamos al último cuarto: dos equipos cansados pero determinados. Con menos de cinco segundos en el reloj y la tensión palpable en cada esquina del pabellón, Aramburu recibió falta e hizo lo necesario desde la línea de tiros libres para sellar un emocionante 82-80 para el Fibwi Mallorca.
No hay duda: este derbi dejó claro que cada punto cuenta y que las oportunidades deben aprovecharse. Los aficionados aún sienten la adrenalina corriendo por sus venas mientras reflexionan sobre lo ocurrido en esta intensa batalla deportiva.

