El fútbol del norte de España se viste de luto. Este sábado, el querido Rafa Viteri nos dejó a los 73 años en Logroño, dejando tras de sí una estela imborrable entre dos ciudades que siempre lo llevarán en su memoria. El Athletic Club confirmó la triste noticia, y con ella, se apaga una luz que iluminó tanto San Mamés como El Plantío.
Nacido en Bilbao el 11 de julio de 1952, Rafa creció bajo la tutela del Athletic, donde su talento goleador pronto brilló. En el filial ya había dejado claro que estaba destinado a cosas grandes: más de treinta goles antes de dar el salto al primer equipo. Aunque su etapa en el Athletic fue breve —solo una temporada—, cada partido fue un espectáculo: debutó marcando en Valencia y dejó huella con un doblete ante el Oviedo y otro gol frente al Atlético en el Metropolitano. Catorce partidos y tres goles son solo cifras, pero para muchos sigue siendo parte de la historia viva del club.
Una leyenda forjada en Burgos
En 1973 comenzó su verdadera aventura al llegar a Burgos. Allí se convirtió en ícono durante siete temporadas, jugando 147 partidos y anotando 37 goles. Su mejor momento llegó durante la temporada 75-76, cuando sus doce tantos fueron clave para llevar al equipo a Primera División; un logro que aún hoy se recuerda con emoción por aquellos que vivieron esa época dorada.
Sin embargo, no todo fue fácil; una lesión prematura le obligó a colgar las botas a los 28 años tras un último paso por Linares. Pero incluso después de dejar el campo, su legado siguió vivo: coraje, entrega y una forma honesta de entender el fútbol conectaron con los aficionados.
Para honrar su memoria, el Athletic lucirá brazalete negro en su próximo encuentro contra Osasuna. Se marcha Rafa Viteri, un delantero de época que siempre será recordado por haber tejido un lazo eterno entre Bilbao y Burgos.

