La salida de Iñigo Martínez en el último mercado estival dejó un vacío en la defensa del Barcelona que no pasó desapercibido. La pregunta en el aire era: ¿quién acompañaría a Pau Cubarsí en el eje de la zaga? Con Koundé y Alejandro Balde ya asegurados como laterales, la incertidumbre crecía. Sin embargo, un joven talento llamado Gerard Martín ha emergido como una sorpresa grata para los aficionados.
El ascenso de Gerard
Desde que comenzó la temporada, Gerard ha demostrado ser más que un simple recambio. En el primer partido tras regresar al Spotify Camp Nou, se convirtió en titular indiscutible, dejando atrás las dudas iniciales. Su versatilidad es notable; aunque su formación previa fue como lateral, ha sabido adaptarse a la posición de central zurdo con gran soltura. Durante la pretemporada incluso tuvo sus minutos en esa demarcación durante la gira asiática, mostrando habilidades destacadas: un porcentaje alto de duelos aéreos ganados y una buena salida del balón.
Los entrenadores han visto en él el potencial necesario para llenar el vacío dejado por Iñigo. Desde entonces, Gerard no solo ha aprendido observando a sus compañeros como Cubarsí o Christensen, sino que se ha fijado especialmente en Iñigo Martínez. El vasco es un referente para él; su capacidad para jugar con los pies y liderar desde atrás son cualidades que Gerard aspira a replicar.
A medida que avanza la temporada, se hace evidente que este chico está destinado a brillar. Ha trabajado duro no solo en su juego físico sino también en aspectos tácticos como el fuera de juego, convirtiéndose poco a poco en una pieza clave del rompecabezas defensivo del Barça. Su evolución es palpable y lo mejor está aún por llegar.

