Este viernes, una oleada de horror sacudió el norte de Israel. Al menos dos personas perdieron la vida tras un ataque brutal que incluyó apuñalamientos y atropellos, dejando a toda la comunidad con el corazón encogido. Todo comenzó en Beit Shean, cerca de la frontera con Cisjordania, y se extendió hasta un cruce cercano a Afula, donde el sospechoso fue finalmente neutralizado por un civil armado que no dudó en actuar.
Una jornada trágica y violenta
Las víctimas fueron identificadas como un hombre de 68 años, quien fue atropellado, y una joven de 18 años, que perdió la vida tras ser apuñalada en una parada de autobús. La reacción inmediata del servicio de emergencias Magen David Adom dejó claro lo grave que era la situación. La Policía israelí describió este incidente como algo “muy serio”, agradeciendo al héroe anónimo que tuvo el valor de enfrentarse al atacante.
El jefe policial, Danny Levy, aseguró que las investigaciones continuarán para desentrañar todos los detalles sobre este “despreciable” acto terrorista. Mientras tanto, el ministro de Defensa israelí, Israel Katz, ha dado órdenes claras al Ejército: actuar “con fuerza y sin dilación” en Qabatiya, lugar donde residía el sospechoso. Katz no escatimó palabras al afirmar que aquellos que apoyen el terrorismo deberán enfrentar severas consecuencias.
Por si fuera poco, se ha revelado que el atacante había entrado ilegalmente a territorio israelí días antes del suceso. La respuesta del Ejército ya está en marcha; están reforzando la zona fronteriza para llevar a cabo operaciones contundentes contra cualquier amenaza potencial. En medio del dolor y la indignación generalizada, el presidente Isaac Herzog no tardó en condenar lo sucedido y expresó sus condolencias a las familias afectadas.
La situación es crítica y cada día nos recuerda cuán frágil puede ser nuestra seguridad. En momentos así, nos preguntamos: ¿hasta cuándo vamos a seguir viviendo con miedo?

