MADRID, 16 de diciembre. En una jornada marcada por la diplomacia, el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, ha dejado caer un mensaje esperanzador: se siente «más cerca que nunca» de alcanzar una solución al conflicto entre Rusia y Ucrania. Esto lo compartió tras mantener conversaciones con el presidente ucraniano, Volodimir Zelenski, y varios líderes europeos que se dieron cita en Berlín para tratar este delicado asunto.
Trump confesó que tuvo una conversación muy productiva hace apenas una hora con sus homólogos europeos sobre la situación en Ucrania. «Creo que estamos más cerca que nunca y veremos qué podemos hacer», afirmó desde Washington. Aunque es cierto que hemos escuchado promesas similares antes, esta vez parece haber un atisbo de esperanza.
Apoyo europeo y diálogo constante
El inquilino de la Casa Blanca subrayó el apoyo rotundo de los líderes europeos en su búsqueda por poner fin a un conflicto que ha arrasado vidas y territorios. «Las cosas van bastante bien», dijo sobre las charlas mantenidas con Zelenski y otros mandatarios como los de Alemania, Italia o Francia. Sin embargo, también reconoció lo complejo del tema: «Es algo difícil; llevamos tiempo hablando sobre esto».
A pesar del optimismo reinante, Trump no se anduvo con rodeos al señalar que aunque hay ganas de avanzar hacia un acuerdo, siempre existe el riesgo de que las partes involucradas decidan frenar las negociaciones. Confiemos en que esta vez logren llegar a un consenso real.
Mientras tanto, en Berlín se sigue trabajando en un plan de paz ambicioso con 20 puntos para Ucrania. La delegación estadounidense está liderada por Steve Witkoff y Jared Kushner —el yerno del presidente— aunque Rusia no forma parte de estas discusiones por ahora.

