El panorama en Ucrania se vuelve cada vez más sombrío. Este lunes, las autoridades rusas han proclamado la captura de una nueva localidad: Peschanoye, en la provincia de Dnipropetrovsk. Esto ocurre justo cuando el conflicto, desatado por la invasión ordenada por Vladimir Putin en febrero de 2022, sigue su curso sin tregua.
El Ministerio de Defensa ruso no ha escatimado en alardear sobre sus logros. En un comunicado algo escueto que compartieron a través de Telegram, afirmaron que “unidades del grupo de fuerzas Este han liberado” esta localidad tras “acciones decisivas”. Pero aquí entre nos, ¿qué significa realmente eso? Las palabras pueden sonar grandiosas, pero los detalles brillan por su ausencia y eso deja mucho a la imaginación.
Un avance inquietante
A lo largo de estos meses, Rusia ha logrado avanzar considerablemente en territorio ucraniano, siendo Donetsk el epicentro de sus conquistas. No olvidemos que ya se adueñó el año pasado de las provincias parcialmente ocupadas como Donetsk, Lugansk, Jersón y Zaporiyia. Además, desde 2014 cuenta con la península de Crimea bajo su control. Sin embargo, los rumores apuntan a que también ha penetrado en otras regiones como Járkov y Sumi.
No solo eso; recientemente anunciaron haber derribado más de 30 drones lanzados por las Fuerzas Armadas ucranianas durante las últimas horas. Y atención: ¡seis volaban hacia Moscú! Aunque no se dieron cifras sobre posibles víctimas o daños materiales y Kiev tampoco ha ofrecido datos sobre sus objetivos reales. En resumen, un juego peligroso donde todos perdemos.

