En un momento de creciente tensión entre Venezuela y Estados Unidos, el ministro de Defensa venezolano, Vladimir Padrino, ha alzado la voz este viernes para acusar al gobierno estadounidense de querer «hacer una guerra» en Latinoamérica y el Caribe. Estas palabras resuenan con fuerza mientras ambos países enfrentan una escalada militar que pone en jaque la paz de la región.
«Cuando nos llaman mentirosos, algo hay que hacer», dijo Padrino, apelando directamente al pueblo estadounidense. Con un tono firme, instó a sus conciudadanos a comprender que su gobierno está actuando como un instrumento bélico. «Se pretende generar conflictos aquí, en nuestro hemisferio», afirmó con convicción durante un evento conmemorativo del Mando de Defensa Aeroespacial Integral.
El clamor por la paz y la soberanía
Padrino subrayó que los venezolanos anhelan la paz y urgió a escuchar esa necesidad: «Deben entender que resolver los conflictos debe hacerse mediante el diálogo», enfatizó. También mencionó cómo las acciones estadounidenses atentan contra la soberanía y las democracias del Caribe, argumentando que buscan dominar políticamente a las naciones para apoderarse de sus recursos naturales.
El ministro no se detuvo ahí. Habló sobre el reciente asalto a un buque petrolero por parte de tropas estadounidenses, describiéndolo como un acto violento contra el libre comercio y la navegación internacional. Aseguró que este barco era civil y estaba transportando petróleo venezolano hacia mercados internacionales cuando fue interceptado cerca de Granada. Para él, esta acción es una violación flagrante del Derecho Internacional.
Padrino no dudó en calificar esta incautación como un «acto de piratería burdo y cobarde», cuestionándose abiertamente sobre el paradero de los tripulantes: «¿Dónde están? ¿Quién los tiene secuestrados?» Sus palabras resonaron como una llamada urgente a tomar conciencia sobre lo que realmente está sucediendo en nuestra región.

