Palma, 29 NOV 2025 – No hay lugar en el fútbol español donde la afición viva con tanta intensidad como en el estadio del Mallorca. ¿Quién podría imaginar que a solo ocho minutos del final, con su equipo ganando 2 a 0, el ambiente se tornara tan tenso? Eso fue precisamente lo que ocurrió en este emocionante encuentro. Muriqi se erigió como héroe momentáneo al marcar dos goles en cuestión de minutos, gracias a unas jugadas magistrales de Virgili.
El cambio que todo lo cambió
Sin embargo, esa alegría se desvaneció rápidamente. La decisión de sustituir a Virgili provocó una pérdida de control sobre el juego y Osasuna aprovechó esa oportunidad para lanzarse al ataque. Con su principal amenaza fuera del campo, los navarros empezaron a jugar sin presión y eso les facilitó encontrar el camino hacia la portería bermellona. No entiendo cómo se pudo cambiar a Virgili; era clave para mantener a raya al rival.
Al final, los tres puntos que parecían seguros se convirtieron en uno solo ante un Osasuna revitalizado. En este momento crucial de la temporada, un empate sabe a derrota y plantea muchas preguntas sobre el futuro inmediato del equipo. Ahora nos encontramos ante una eliminatoria de Copa contra el Numancia y un viaje complicado al Oviedo. El margen es escaso: si no logramos ganar ambos partidos, podemos estar hablando de una crisis seria.
Este Mallorca es un equipo que no da confianza y eso ya lo sabemos todos. La inconsistencia parece ser la única constante esta temporada.

