En las Islas Baleares, la historia a menudo se siente como un lastre que no podemos dejar atrás. Cada vez que escuchamos los nombres de nuestros clubes de fútbol, esa sombra del pasado nos recuerda cómo el franquismo dejó su huella en nuestra identidad. ¿Por qué seguimos llamando a nuestros equipos por nombres en castellano? Es una pregunta que resuena con fuerza entre nosotros y que merece ser debatida.
Una lucha por recuperar lo perdido
A medida que avanzamos hacia el futuro, hay una creciente voluntad de revertir años de castellanización. Campañas están surgiendo con un objetivo claro: recuperar esos nombres y apodos que han sido borrados de nuestra cultura. Es un esfuerzo colectivo que busca restaurar nuestro patrimonio lingüístico y cultural.
La reciente entrega de premios a los mejores TFG en Legislación y Derechos Lingüísticos también refuerza esta lucha, mostrando que la juventud se preocupa por su legado. En este contexto, la coalición entre El Pi y Som destaca con la frase contundente: «A Mallorca no hi cap més gent», encapsulando la necesidad urgente de defender nuestra identidad frente a quienes parecen ignorar estas raíces.
No olvidemos que cada pequeño paso cuenta; desde reivindicaciones en nuestras aulas hasta actos culturales como el Mobofest, donde el talento local brilla con fuerza. Nos enfrentamos a retos enormes, como las 34 instalaciones de baterías de litio amenazando nuestro territorio o la gran autopista destruyendo lugares icónicos como la Amazonía.
Hoy más que nunca necesitamos unir fuerzas y hacer eco de nuestras voces. Hacer frente a esta realidad es responsabilidad de todos nosotros: los ciudadanos, los políticos y sobre todo, aquellos apasionados por nuestra tierra. Así que, ¿estás listo para involucrarte?

