En un giro inesperado de los acontecimientos, Marga Prohens ha sido galardonada con el premio Formigó 2025, un reconocimiento que nos hace reflexionar sobre su papel en la sociedad. Este premio, entregado por el GEN-GOB, no solo resalta su trayectoria, sino también las controversias que la rodean.
Pero ¿realmente es esta la figura que queremos celebrar? En un contexto donde los nombres tradicionales de las Balears se desvanecen, con Tomeus y Francisques convirtiéndose en recuerdos lejanos mientras Sofías y Hugos toman su lugar, debemos cuestionarnos qué valores estamos premiando. La comunidad está inquieta; el pequeño comercio habla de “desastre” durante el Black Friday, mientras las grandes cadenas se frotan las manos con cifras récord.
Una mirada crítica al presente
No podemos quedarnos callados ante lo que ocurre. La educación triplica su presupuesto para un plan de segregación lingüística y aún así seguimos perdiendo nuestra identidad cultural. Por otro lado, noticias como la querella contra el Gobierno por presunta prevaricación en el nombramiento de una plaza de chófer nos dejan perplejos.
El Mobofest dice adiós y en medio de tanto ruido sigue surgiendo la pregunta: ¿dónde queda nuestra voz? Este galardón a Prohens es solo un reflejo más de una realidad compleja donde muchos sienten que sus preocupaciones caen en saco roto. Así que es momento de levantar la voz y recordar lo que realmente importa para nosotros.

