Hoy, en Son Bibiloni, el Real Mallorca vuelve a la carga tras un parón que nos ha dejado a todos un poco desconectados. Después de tres días de descanso que Jagoba Arrasate ofreció a sus jugadores, es hora de dejar atrás las tormentas internas y concentrarse en lo que realmente importa: el próximo partido contra el Espanyol, que se jugará este lunes.
De vuelta al trabajo con ganas
El inicio de esta temporada no ha sido precisamente un paseo por el parque. Con partidos complicados contra gigantes como Barcelona y Real Madrid en solo tres jornadas, sumado al Celta en medio, los números han sido escasos: apenas un punto en la tabla. La realidad es dura; mirar la clasificación y ver al equipo tan abajo no es algo fácil de tragar para nadie. Pero hoy se respira otro aire.
A pesar del calendario complicado que se avecina, desde el club hay un deseo palpable de volver a la normalidad y dejar que el fútbol sea el protagonista. Arrasate tiene una tarea importante por delante: devolver esa calma necesaria para afrontar lo que viene sin perder de vista la meta de conseguir esos ansiados puntos ante el Espanyol.
Poco a poco, los internacionales van regresando. Jan Virgili ya está aquí tras sus partidos con España sub-20; Muriqi jugó ayer con Kosovo y Kumbulla tiene su cita esta noche con Letonia. Omar Mascarell también volvió tras jugar con Guinea Ecuatorial. Solo Johan Mojica tardará un poco más en reintegrarse después de enfrentarse a Venezuela.
La buena noticia es que Dani Rodríguez podrá estar disponible después de cumplir su sanción justo antes del fin de semana, algo poco común tras una semana inactiva. El objetivo ahora es claro: dejar atrás todo lo extradeportivo y centrarse únicamente en hacer valer su juego sobre el césped.
Así que ahí estamos, deseando ver cómo se despliega este nuevo capítulo del Mallorca donde solo queremos hablar de fútbol y disfrutar del deporte rey sin distracciones innecesarias.

