¿Quién podría imaginar que un coche eléctrico, conocido por su diseño futurista, se convertiría en el objetivo del Ejército de EEUU? La Fuerza Aérea ha puesto su mirada en dos Tesla Cybertruck, pero no para darles una vuelta por la ciudad. Su plan es mucho más sorprendente: utilizarlos como blancos durante pruebas con municiones de precisión.
Un vehículo pensado para resistir
Desde que Tesla presentó su Cybertruck a finales de 2023, este vehículo ha llamado la atención. Con una autonomía cercana a los 550 kilómetros y una aceleración que deja atrás a muchos deportivos —puede llegar a los 100 km/h en solo tres segundos—, su robustez es también parte de su encanto. Está construido con paneles de acero inoxidable, lo que le da una resistencia impresionante ante impactos y disparos. Ahora bien, ¿por qué la Fuerza Aérea lo quiere? Un artículo del diario The War Zone revela que estos coches formarán parte de un lote de 33 vehículos destinados a pruebas destructivas en el Campo de Misiles de White Sands, Nuevo México.
Las intenciones son claras: evaluar cómo resisten los Cybertruck ante armamento moderno como misiles Hellfire o bombas guiadas GBU69/B y GBU39B/B. Lo curioso es que no tienen ni siquiera que estar en funcionamiento; simplemente deben aguantar el embiste.
Aún hay más detrás de esta decisión. Un estudio realizado en febrero mostró que el diseño del Cybertruck y sus materiales únicos lo colocan un paso adelante frente a sus competidores, quienes suelen optar por carrocerías pintadas y menos resistentes. La arquitectura innovadora de 48V proporciona una potencia superior; vamos, ¡que si se hacen con ellos tendrán que ser capaces de soportar cualquier tipo de situación!
No obstante, hay algo inquietante en todo esto: mientras las guerras del futuro parecen abrirse paso hacia nuevas dinámicas tecnológicas, vemos cómo un coche eléctrico puede tener aplicaciones muy distintas a las esperadas. Pero recordemos: los modelos que comprará EEUU serán estándar, no modificados ni adaptados.

