Cultura

Sónar +D: La IA se convierte en aliada de la música y no en su enemiga

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En Barcelona, el Sónar +D ha comenzado con una energía desbordante, destacando cómo la inteligencia artificial puede ser una oportunidad increíble para la música. En un contexto donde el miedo a lo desconocido parece reinar, aquí se habla de innovación y posibilidades. Y es que, ¿por qué no ver a la IA como una herramienta creativa en lugar de una amenaza?

Un viaje a través del sonido

Aunque muchos recordamos las primeras incursiones de la música generativa, como las obras maestras de Brian Eno en los 70, hoy nos enfrentamos a un nuevo horizonte. Ahora hay millones de canciones creadas por máquinas cada semana. La gran pregunta que flota en el aire es: ¿esto va a eclipsar a nuestros artistas favoritos o abrirá nuevas puertas hacia géneros frescos e inesperados?

En esta primera jornada del congreso, los asistentes han debatido sobre lo que significa realmente esta revolución tecnológica. No todo son críticas; también hay voces que defienden el uso de la IA para explorar sonidos inexplorados y crear algo completamente nuevo. Marije Baalman, artista e investigadora, mencionó lo asombroso que es usar sintetizadores para dar vida a sonidos nunca antes imaginados.

Y mientras algunos se aferran al temor de que las máquinas puedan reemplazar a los creadores humanos, otros están abrazando esta evolución con entusiasmo. Jordi Pons, experto en tecnología musical, ha dejado claro su rechazo a esa visión negativa: «La IA tiene potencial más allá de producir música mediocre rápidamente». Nos invita a mirar más allá y descubrir proyectos innovadores como ‘Kunst Kaputt’, un álbum colaborativo donde los usuarios pueden remixear canciones y compartir sus ganancias.

Pero Sónar +D no solo se limita al ámbito musical; también es un espacio para experimentar con ideas radicales en diversas disciplinas. A través del Project Area, hemos visto propuestas sorprendentes que combinan arte y tecnología: desde videojuegos reflexivos hasta esculturas hechas con desechos electrónicos. Un auténtico festín para los sentidos.

Así que sí, quizás estemos al borde de algo grande. En vez de tirar por la borda nuestro amor por la música ante la llegada de nuevas tecnologías, tal vez deberíamos mirar hacia adelante y ver cómo estas herramientas pueden enriquecer nuestra experiencia musical.

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